Page 24 - La Torah es la Palabra de Dios
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ellos está escrito: “Como la nube desaparece en los huertos, los compañeros escuchan tu 


y pasa, así el que desciende al sepulcro no voz; házmela oír a mí” (Cantar de los 

subirá.” (Job VII, 9.)
Cantares VIII, 13.) Dios tiende en torno de él 


un cierto hilo de gracia que le asegura la 

"En ese momento una llama brota del lado del 
protección de los ángeles superiores y de los 

Septentrión y se expande por las cuatro 
inferiores, como está escrito: “De día el Señor 

direcciones del mundo, y baja y penetra entre 
mandará su gracia, y de noche yo entonaré 

las alas del gallo, que con esto es despertado 
su canto.” (Salmos XLII, 9.) (El Zóhar).
y comienza a cantar. Pero ninguno es 


agitado, salvo los piadosos que se levantan y “Rabbí Abba iba de viaje desde Tiberíades 


permanecen despiertos y estudian la Toráh; y para encontrarse con otros estudiosos en la 


entonces el Santo, Bendito Sea, y todos los casa de su suegro. Lo acompañaba su hijo R. 


justos en el Jardín de Edén escuchan sus Jacob. Cuando hubieron llegado a Kfar 

voces, como está escrito: “¡Oh, tú, que Parsha, decidieron pasar allí la noche."


habitas en los huertos, los compañeros 

"R. Abba dijo a su anfitrión: ¿Tienes aquí un 
escuchan tu voz; házmela oír a mí!” (Cantar 

gallo?"
de los Cantares VIII, 13.) (El Zóhar).



"Le preguntó el anfitrión: ¿Por qué?"
“... A medianoche, cuando el gallo canta 

sopla un viento del Norte, pero al mismo 
"Porque, dijo, quiero levantarme precisamente 

tiempo sale una corriente del Sur y golpea en 
a medianoche. Le contestó que no necesitaba 

contra, y la aquieta."
para ello un gallo."



"Entonces el Santo, Bendito Sea, aparece 
"Yo tengo –agregó- un reloj de agua junto a 
para tratar con los justos en el Jardín del 
mi cama y del cual el agua sale gota a gota 

Edén."
hasta exactamente a medianoche. Cuando 


toda el agua se ha vaciado y la rueda gira 
"Feliz la suerte del hombre que a esa hora se 

para atrás, produce un fuerte ruido que 
levanta para estudiar la Torá, pues el Santo, 

despierta a toda la casa. Lo hice en 
Bendito Sea, y todos los justos escuchan su 
consideración a cierto anciano que
voz; pues así está escrito: “Oh Tú que habitas






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