LA PROFECÍA DE
LAS SETENTA SEMANAS
DEL PROFETA DANIEL

- Ver también, por favor:
Nacimiento, Pasión y Resurrección de Jesús El Cristo
a la Luz de la Profecía de las Setenta Semanas
del Profeta Daniel
-

 

- I -
¿Quién es el Profeta Daniel?

El significado del Nombre del Profeta "Daniel" es: "Dios es mi Juez", "Juez de Dios".

El Profeta Daniel era de una familia noble de Judá. Fue llevado a Babilonia por el año 605 antes de nuestra Era Cristiana. Nabucodonosor ataca a Jerusalén. Daniel es llevado cautivo a Babilonia y educado en la corte de Nabucodonosor. Estuvo en los gobiernos de Nabucodonosor, Belsasar, Darío el Medo, y por lo menos hasta el Tercer Año del Rey Ciro (536 anterior a nuestra Era Cristiana). Volvió a Jerusalem con los Cautivos por el Decreto de Ciro, según una tradición Rabínica...

En la Obra titulada "Vidas de los Profetas", del siglo I de nuestra Era Cristiana, está escrito sobre El Profeta Daniel:

"4. 1 Era de la tribu de Judá, de una familia que se distinguía por su servicio al Rey; pero siendo aún infante, fue deportado de Judea al país de los caldeos. Había nacido en Bet-Jorón de arriba..."

A diferencia de otros Textos, que lo presentan como un joven, esta antigua obra, dice que cuando fue llevado en cautiverio a Babilonia, era un "infante"... es decir un "niño de corta edad"... Si es que se interpreta literalmente... Pues esotéricamente, los términos "Infante", "Niño", "Joven", tienen otros significados.

Nuestro Señor Jesús El Cristo, da Testimonio del Profeta Daniel, y de Sus Palabras:

"Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;..." (Marcos, 13. 14). (Mateo, 24. 15).

El Profeta Daniel fue un Judío desterrado en Babilonia en el Siglo VI antes de nuestra Era Cristiana.

- II -
El Alma del Profeta Daniel

En la época del Judaísmo Rabínico del Siglo II de nuestra Era Cristiana, estaba reencarnada el Alma del Profeta "Daniel" en el Gran Rabino Iluminado Simeón Ben Yojai. Debido a persecuciones que atentaban contra su vida, y contra la vida de su hijo Eleazar, se refugiaron en una gruta durante trece años. En este ocultamiento, fueron Instruidos por el Profeta Elías y por el Profeta Moisés. Simeón Ben Yojai transmitió su Sabiduría a su hijo Eleazar y a sus discípulos. Las enseñanzas recibidas fueron más tarde escritas para dar forma a los volúmenes de "El Zóhar". Sus últimas enseñanzas están escritas en el "Ha Idra Zuta Qadisha" o "La Asamblea Sagrada Menor", Obra Esotérica que forma parte de los Libros de "El Zóhar". Se enseña al final de la Obra, que el Alma del Profeta Daniel es la misma Alma Reencarnada en el Rabbí Simeón Ben Yojai:

"... Cuando el ataúd sepulcral fue abierto, él (es decir, el cuerpo de Rabbí Schimeón) se elevó por los aires envuelto y rodeado por un fuego flameante."

"Y una Voz fué oída (diciendo): 'Venid y reuniros todos, y entrad a las nupcias de Rabbí Schimeón'. Tal y como está escrito en Isaías, 57.2: 'Dejadle entrar en paz; y dejad que descanse en su cama, porque es Uno que está andando rectamente'...".

"Cuando él fue llevado dentro de su cueva sepulcral, una Voz se escuchó en la cueva que decía: 'Este es Él, quien disturbó a la tierra, e hizo temblar a los reinados'...".

"¡Cuántas libertades son almacenadas en el cielo para Ti!"

"Este es Rabbí Schimeon Ben Yojai, aquel que glorificó a Su Señor todos los días de su vida. ¡Bendita sea su porción, arriba y abajo!"

"¡Cuántos tesoros se encuentran reservados para él!"

"Concerniente a él, está escrito, en Daniel, 12.13:"

"Y en cuanto a tí mismo, ve hacia el fin; y descansarás, pero te pondrás de pie para tu porción al fin de los días".

"Y hasta aquí llega la Asamblea Sagrada Menor."
(Capítulo XXII, 781-787).

De "las nupcias de Rabbí Schimeón" ben Yojai, el Psicoanalista Suizo C.G. Jung, escribió en una de sus Obras. Ver, por favor nuestro estudio "El Matrimonio Místico de Tifereth con Maljhut".

Lo mismo está escrito de Daniel, en "El Zóhar", Sección "Noé":

El Santo, Bendito Sea, dijo a Daniel:

"Andarás hasta el fin
, y descansarás" (Daniel 12.13).

Daniel preguntó:

"¿Descansar en este mundo o en el otro mundo?"

"Descansar en el otro mundo", fue la respuesta.

En efecto, está dicho "ellos descansarán en sus camas" (Isaías 57.2). "Y te levantarás para tu suerte en el fin de los días postreros..."

Daniel preguntó:

“¿Estaré yo entre los resurrectos, o no?”

Dios respondió:

“Y tú te levantarás”.

Daniel dijo entonces:

“Sé muy bien que los muertos se levantarán en varias clases, algunos justos y algunos malvados, pero no sé entre cuáles yo me encontraré”

Dios respondió:

“Para tu suerte”.

Daniel dijo entonces:

“Como hay un fin derecho y un fin izquierdo, no sé si iré al fin de la derecha o a los días postreros”.

La respuesta fue:

“Al fin de la derecha”.

De manera similar, David dijo al Santo, Bendito Sea:

“Hazme conocer mi fin”, es decir, quería saber a que fin estaba destinado, y su mente no descansó hasta que hubo buenas noticias: “Sentado a mi derecha” (Salmos CX, 1.) (El Zohar, Volumen I, Sección "Noé".)

***

En el Zohar se enseña que "los Días Postreros", se refieren a la Sagrada Shejináh, que es Maljhut:

"¿Qué son 'los días postreros'? Designa a la 'Madre Santa' (Schejináh)..." (El Zohar).

"... 'the last days' is the actual Cup of Blessing, MEANING MALCHUT..." (The Zohar).

"... 'los días postreros' es la real Copa de Bendición, que significa Maljhut..." (El Zohar).

"La Real Copa de Bendición" de "los Días Postreros" es El Santo Grial, El Vaso Hermético Espiritual, la "Suerte" o "Porción", la Nueva Esposa-Sacerdotisa con la que el Maestro Cristificado y Resucitado se Desposa en "La Tercera Montaña", "la Montaña de la Ascensión", cuando en el Árbol de la Vida, Jésed o el Maestro Íntimo Asciende a Jojmáh el Segundo Logos, EL CRISTO. Lo anterior está representado en las Escrituras en donde Melkizedek le hace entrega a Abraham, después de haber Pagado Los Diezmos..., del Santo Grial, que es cuando el Maestro Alquimista logra realizar la Obra Alquímica en "Completitud"...

Nuestro V.M. Samael Aun Weor nos entrega la enseñanza de este proceso esotérico que vive el Iniciado Cristificado practicando Los Tres Factores, en La Tercera Montaña:

"En mi obra, pues, titulada 'Las Tres Montañas', hay algo que yo escribí [*] y que los hermanos no han entendido. Dije que 'en la Lemuria, [...] yo había tomado una Nueva Esposa, para seguir adelante en el Camino, una gigante', y eso es interesante, ¿no? Bueno, la cuestión es que todos creyeron que era mujer de carne y hueso, la que había tomado. Esa no es de carne y hueso, esa es la Bella Helena. Aquél que llegue a la Resurrección, se desposa con la Bella Helena. Y si es una mujer la que llega a la Resurrección, se desposa con el Bienamado. En todo caso, con el Alma Espíritu." (Enseñanzas de nuestro V.M. Samael Aun Weor).

[*] Incluimos aquí el párrafo de "Las Tres Montañas", al que se refiere nuestro V.M. Samael Aun Weor:

"Mi nueva Sacerdotisa en la Montaña de la Ascensión, resultó ciertamente extraordinaria... Obviamente se aceleró mi progreso íntimo y, en consecuencia, logré apoderarme de las manzanas de oro en el Jardín de las Hespérides [*] ..." (De "Las Tres Montañas" de nuestro V.M. Samael Aun Weor, La Tercera Montaña, Capítulo XLVI, "La Undécima Hazaña de Hércules").

En el comienzo a Hércules le parecía como algo imposible esta "Undécima Hazaña" impuesta por Su "Hermano" Eurystheus pues no sabía cómo llegar al Jardín de las Hespérides, porque desconocía en donde se encontraba... Finalmente, y con el auxilio de Prometeo, pudo poseer las Manzanas del Jardín de las Hespérides, las que finalmente entregó a la Virgen-Diosa Athenea.

Ésta es "La Última Rosa" que Florece en el Rosal del Jardín Espiritual del Iniciado Cristificado, la que el Adepto debe de tomar sin ningún temor:

"San Pedro detenta las llaves del Paraíso, aunque una sola baste para asegurar el acceso a la morada celeste. Pero la llave primera se desdobla, y estos dos símbolos entrecruzados [simbólicos de la práctica del Arcano o de la Magia Sexual Blanca o Tantrismo Blanco entre un Hombre y una Mujer], uno de plata y el otro de oro, constituyen, con el trirreme, las armas del soberano pontífice, heredero del trono de Pedro. La cruz del Hijo del Hombre reflejada en las llaves del Apóstol revela a los hombres de buena voluntad los arcanos de la ciencia universal y los tesoros del arte hermético. Ella sola permite a quien posee su sentido abrir la puerta [*] del jardín cerrado de las Hespérides y tomar, sin miedo para su salvación, la Rosa del Adeptado. [*]" (Fulcanelli, "Las Moradas Filosofales").

[*] La Última "Rosa del Adeptado" es "La Piedra Filosofal", el Buddhi, la Bienamada Espiritual con quien el Cristo Resucitado se Desposa en La Tercera Montaña.

***

Isaac Luria enseña que Simeón ben Yojai fue una reencarnación del Alma del Profeta Moisés, proveniente del nivel más elevado de Adam, del Padre, del Anciano de los Días, donde dice:

"Moisés nuestro Maestro ... vino desde el primero y más elevado nivel de Adam. Asimismo el Rabbí Hamnuna Sabba, mencionado en el Zohar,... y Rabbí Eliézer el Grande, Rabbí Shimon ben Yojai, y Rabbí Yehuda HaNasi, ... llamado "Nuestro Rabino HaKodesh", fueron también del nivel de Moisés nuestro Rabino." ("La Puerta de las Reencarnaciones", de Isaac Luria. "Introducción Treinta y Seis".)

El Profeta Moisés, el Profeta Daniel, y el Rabino Simeón ben Yojai, al provenir de la parte más elevada del Alma de Adam Kadmon o el Anciano de los Días, son en realidad, la misma Alma reencarnada, pero en diferentes niveles o grados de manifestación.

De acuerdo a las enseñanzas esotéricas Hebreas, aquí consignadas, el Alma del Profeta Daniel estuvo reencarnada en el siglo II de nuestra era Cristiana en el Gran Rabino Simeón Ben Yojai quien fue una reencarnación del Alma del Profeta Moisés.

"En el fin de los días Dios restaurará a los hijos de Israel la Tierra Santa [la Shejináh] y los reunirá desde el exilio. Este 'fin de los días' es 'los días postreros' frecuentemente mencionados en la Escritura, que es también un nombre para la Comunidad de Israel en exilio. Con esta el Santo, Bendito Sea, ejecutará, y Él también la restaurará a su lugar, como está escrito, "Y acontecerá que en los postreros días, el monte de la casa del Señor será establecido...". (Isaías II, 2.) (El Zohar, Volumen V, Sección "Vaetjanán").

"El fin de los días" esotéricamente significa la Resurrección Esotérica.

Los "Hijos de Israel" son los Iniciados Cristificados "el resto", "el remanente".

"La Tierra Santa" es la Shejináh.

En otro significado, "los postreros días" son estos días en los que ahora estamos, que son "el final de los tiempos" de las "Setenta Semanas".

El "Libro de Daniel" anuncia, profetiza, con una Sabiduría y exactitud admirables, la llegada, Obra y Misión redentora y salvadora, para toda la Humanidad, del Mesías Supremo, del Profeta prometido por Dios a Moisés, "igual que" Dios, ("Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, igual que Yo, te levantará YHVH tu Dios: á él oiréis:..." Deuteronomio, 18. 15), y que es nuestro Señor Jesús El Cristo, en la "Visión" de las "Setenta Semanas", cuyos Textos Sagrados transcribimos a continuación:

"Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como á la hora del sacrificio de la tarde."

"E hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión."

"Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los Santos."

"Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos."

"Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos."

"Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado." (Daniel, 9.21-27).

En esta Visión Profética de Daniel de las "Setenta Semanas", se hace mención, primero, a "siete semanas"; segundo a "sesenta y dos semanas"; tercero "a la mitad" de "otra semana"… En total: sesenta y nueve semanas y la mitad de una semana.

Es decir: "tiempo" ("siete semanas"), "tiempos" ("sesenta y dos semanas"), "y la mitad" ("la mitad de la semana"):

"… tiempo, tiempos, y la mitad…"

(Daniel, 12. 7), tiene, como toda Alegoría Bíblica, varias Claves para su Interpretación...

Porque en otra Clave, "tiempo, tiempos y la mitad" de un tiempo, se refiere a las Edades de Oro, Plata, Cobre y Hierro, de cada Raza Raíz, como nos lo explica nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor.

En otra Explicación Esotérica, "tiempo, tiempos, y la mitad" de un Tiempo, se refiere al Matrimonio entre el Alma Humana y el Alma Divina, como nos lo enseña nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor en Su Grandiosa Obra "Las Tres Montañas".

Hay otra explicación que también nos da nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor sobre "tiempo, tiempos, y la mitad" de un tiempo, relacionada con las "Vírgenes del Nirvana", encarnadas en la Tierra, como lo enseña nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor en Su Preciosa Obra "El Mensaje de Acuario".

Otra explicación es de la cual estamos dando Testimonios en la Interpretación de la Profecía de las "Setenta Semanas" del Profeta Daniel.

Palabras selladas "hasta una entera consumación": hasta el tiempo del cumplimiento… Tiempo del cual está escrito: "Y tú irás al fin, y reposarás, y te levantarás en tu suerte al fin de los días." (Daniel, 12. 13).

"Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento…" (Daniel, 12. 9). Es decir, hasta el tiempo de "una entera consumación…" Cuando se cumpla la Expiación de "… la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los Santos…" Y hasta la "Restauración" de "Jerusalem", del "Templo", y del "Muro del Templo"… en los Tiempos del Fin…

"El final de los tiempos" es el final de las "Setenta Semanas" del libro del Profeta Daniel.

"Los tiempos", son: "tiempo, tiempos y la mitad".

"La mitad" significa "la mitad" de un tiempo, lo cual indica que queda otra "mitad".

Esta última "mitad" es la completitud de "el final de los tiempos" de las "Setenta Semanas".

"Tiempo, tiempos, y la mitad", o sesenta y nueve "Semanas" y "la mitad" de una "Semana", que se cumplieron en la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesús El Cristo.

Quedando reservada la otra "mitad" de la última de las Setenta Semanas, para "el final de los tiempos".

La "mitad" de una "Semana" son "tres días y medio"...

Estos son "los tres días y medio" previos a la Resurrección de "los dos testigos" del Apocalipsis, capítulo 11, los que una vez resucitados "se alzaron sobre sus pies,..." Es decir, encarnaron al Espíritu Santo, a Bináh, el Tercer Logos.

Estos "tres días y medio" o "la mitad" de la última "Semana" es todo el tiempo de los procesos esotéricos de la Resurrección Esotérica de "los dos testigos", tanto a nivel dentro de cada Iniciado, como en los Dos Profetas Elías y Moisés.

La Resurrección del Primer Testigo que es el Profeta Elías reencarnado en nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú, ya aconteció.

Cuando resucite de entre los Muertos el Segundo Testigo del Apocalipsis que es el Profeta Moisés reencarnado en el V.M. Thoth-Moisés, se habrá dado cumplimiento en el segundo y último Testigo del Apocalipsis, a las "Setenta Semanas".

"Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia [del Anciano] de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos..." (Libro del Profeta Daniel, capítulo 9).

"Y yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos que estaban, el uno de esta parte á la orilla del río, y el otro de la otra parte á la orilla del río. Y dijo uno al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas? Y oía al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el Viviente en los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad. Y cuando se acabare el esparcimiento del escuadrón del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas." (Libro del Profeta Daniel, capítulo 12).

Las "Setenta Semanas", son "490" días… "490" años…

Con la "consumación" de La Pasión de nuestro Señor Jesús El Cristo, se cumplieron sesenta y nueve semanas y la mitad de una semana… es decir, "486.5" Años…

Quedan, por lo tanto "3.5" Años… o la "mitad" de la última "Semana", ("tres días y medio"), para completar los "490" Años… reservados para el Profeta Daniel en los Tiempos del fin, "en la última Generación"... y en la cual el Profeta Daniel, como Shilóh, Moisés, Enoch, el Maestro de Justicia, Simeón ben Yojai, se levanta en su "suerte al fin de los días." (Daniel, 12, 1-13).

"Este es Rabbí Schimeon Ben Yojai, aquel que glorificó a Su Señor todos los días de su vida. ¡Bendita sea su porción, arriba y abajo!"

"¡Cuántos tesoros se encuentran reservados para él!"

"Concerniente a él, está escrito, en Daniel, 12.13:"

"Y en cuanto a tí mismo, ve hacia el fin; y descansarás, pero te pondrás de pie para tu porción al fin de los días".

"Y hasta aquí llega la Asamblea Sagrada Menor."
(Capítulo XXII, 781-787).

- III -
Cumplimiento de la Visión Profética de Daniel de
"Las Setenta Semanas":

En La Profecía de las Setenta Semanas del Libro de Daniel, se anunció la Llegada, Manifestación y Pasión del Supremo Mesías en nuestro Señor Jesús El Cristo, El Hijo del Hombre como la Encarnación de El Hijo Unigénito del Padre.

Y también la del Profeta Daniel "al fin de los días".

Cada "semana" equivale en esta Profecía (en una de sus Claves) a siete años, ("día por año"), lo cual da el siguiente total:

70 Semanas, multiplicado por Siete Días de Cada Semana, da un total de 490 Días.

Y como quiera que un Día se corresponde a un año, la cifra es de 490 años.

Le dijo Dios al Profeta Ezequiel:

"… y llevarás la maldad de la Casa de Judá cuarenta días; día por año, día por año te he dado…" (Ezequiel 4:6).

Setenta semanas: Siete semanas… (Tiempo)… (49 años).

Y sesenta y dos semanas… (Tiempos)… (434 años).

Y la mitad de una semana… (La Mitad)… (3.5 años, tres años y medio).

49+434+3.5=486.5 años, cifra que se cumplió en el año 30 de nuestra Era Cristiana.

Si a la cifra del año 457 (del Decreto de Artajerjes) le sumamos la cifra del año 30 de nuestra Era Cristiana, nos da el número de: 487 años. Mas es necesario entender que el año 30, aquí se refiere a la Pascua del Año 30, y por lo tanto a la primera mitad del año 30. La cifra, entonces, sería: 486.5 años, faltando otros 3.5 años, para completar la cifra de los "490" años de la Profecía de las Setenta Semanas del Libro del Profeta Daniel:

486.5+3.5=490.

Los 3.5 años restantes fueron reservados para el "Apocalipsis", kabalísticamente equivalentes a los "tres días y medio" que transcurren para la Resurrección de "Los Dos Testigos del Apocalipsis", y que en un significado son Dos Profetas: Elías y Moisés.

La "mitad" de una Semana son Tres días y medio; es decir: un día "tiempo"... dos días "tiempos"... "la mitad" de un día "la mitad", o la recapitulación en síntesis de "tiempo, tiempos y la mitad".

La primera parte de la Profecía de Las Setenta Semanas (Siete, Sesenta y Dos, y Media; o Sesenta y Nueve Semanas y la Mitad de una Semana), cuentan a partir de la fecha del Decreto de Artajerjes a Esdras, en el año 457 anterior a nuestra Era Cristiana, y se cumplieron (las Sesenta y Nueve Semanas y la Mitad de una Semana) en la Pascua del año 30 de nuestra Era Cristiana.

Quedó, por lo tanto, "la mitad" de la última Semana ("tres días y medio"), para el cumplimiento de las Setenta Semanas, reservada para los Tiempos del Fin.

Tengamos en cuenta, que es en el Libro de Esdras donde se habla del Profeta Daniel en Su Nombre de "Sesbassar"...

"... este es el traslado de la carta que dió el rey Artajerjes á Esdras, sacerdote escriba,.. Artajerjes, rey de los reyes, á Esdras sacerdote, escriba perfecto de la ley del Dios del cielo: Salud, etc."

"Por mí es dado mandamiento, que cualquiera que quisiere en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y Levitas, ir contigo á Jerusalem, vaya. Porque de parte del rey y de sus siete consultores eres enviado á visitar á Judea y á Jerusalem, conforme á la ley de tu Dios que está en tu mano; Y á llevar la plata y el oro que el rey y sus consultores voluntariamente ofrecen al Dios de Israel, cuya morada está en Jerusalem; Y toda la plata y el oro que hallares en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias del pueblo y de los sacerdotes, que de su voluntad ofrecieren para la casa de su Dios que está en Jerusalem.". (Esdras, 7. 10-16).

Es necesario tener en cuenta que "restaurar y edificar á Jerusalem" y "edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos...", tiene un Significado Espiritual, Interno, como hemos visto en explicaciones dadas y documentadas con Textos Sagrados, en párrafos anteriores, y que en síntesis traemos nuevamente aquí:

El Rabbí Abba, hablando a nombre del Rabbí Simeón Ben Yojai (el Propio Profeta Daniel Reencarnado...), dice:

"148) ... En los días de Ezra, (o, Esdras) debido al pecado, ellos tuvieron que reconstruir el Templo, por lo cual no tuvo una existencia perdurable, y hasta ahora, el primer edificio del Eterno, Bendito Sea, no ha estado ubicado en el mundo, pero en relación al futuro está escrito: "El Eterno, es el Constructor de Jerusalem" (Salmos 147: 2), esto es, Él, El Eterno, Nuestro Dios, construirá, y nadie más. Ese edificio es el que estamos esperando, y no una estructura hecha por el hombre, que no tiene permanencia..."

"151) Hasta ahora esto no ha ocurrido en el mundo, pues ni la Ciudad de Jerusalem será el resultado de las habilidades del hombre, ya que está escrito: "Porque Yo, dice el Eterno, seré para ella muro de fuego en derredor, y la Gloria en medio de ella." (Zacarías, 2: 5). Si esto está escrito acerca de la ciudad, ¿cuánto más será el caso del Templo, que es Su Morada? Y esta acción del Eterno, Bendito Sea, debió ser aparente al principio, cuando Israel salió de Egipto, pero fue retrasada para el Fin de los Días para la Redención Final." (El Zohar, "Parashát Pinjas", Tomo I, 147-151).

"... Yo derribaré este templo que es hecho de mano, y en tres días edificaré otro hecho sin mano..." (Marcos, 14. 58).

"... Destruid este templo, y en tres días lo levantaré..." (Juan, 2, 19).

"... Y sin parábola no les hablaba; mas á sus discípulos en particular declaraba todo..." (Marcos, 4, 34).

Nuestro Señor Jesús el Cristo, el Eterno, el Santo, Bendito Sea, en una explicación se refiere a Sus Procesos Internos, Esotéricos de Muerte y Resurrección.

En otra explicación a los "Tres Días" o Tres Trabajos Esotéricos que todo Iniciado tiene que Realizar en Las Tres Montañas.

En otra explicación, se refiere al Templo que prometió construir sobre la Piedra Fundamental de Su Iglesia Interior (no física), y de la cual El Cristo dice:

" Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y á ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos." (Mateo, 16, 18-19).

"... Y esta acción del Eterno, Bendito Sea, debió ser aparente al principio, cuando Israel salió de Egipto, pero fue retrasada para el Fin de los Días para la Redención Final." (El Zohar, "Parashát Pinjas", Tomo I, 147 -151).

"La piedra angular de la "Gran Obra" es LUCIFER-NAHUATL. Sobre esta piedra Maestra, ubicada por los Sabios en el fondo mismo de nuestro sistema sexual, el Gran Kabir Jesús edificó su Iglesia..."

"La Piedra Bruta antes de ser tallada para la "Gran Obra", es ciertamente impura, material y grosera; motivo intrínseco por el cual recibe el nombre de Diablo..." (V.M. Samael Aun Weor, "La Doctrina Secreta de Anáhuac").

"(Necesitamos blanquear al Diablo y esto sólo es posible practicando Magia Sexual intensamente y desintegrando al ego.)"

"(La humanidad tiene convertido a Lucifer en Diablo.)"

"(Cada uno de nosotros debe blanquear a su Diablo particular para convertirlo en Lucifer.)"

"(Cuando resplandece Lucifer en nosotros, se convierte en nuestro Moisés particular individual.)"

"(Dichoso quien se integre con su propio Moisés.)"

"(Moisés bajando del Sinaí con los luminosos cuernos en su frente, mereció ser cincelado por Miguel.)"

"(La Doctrina de Moisés es la Doctrina de Lucifer.)" (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, en "La Pistis Sophía Develada").

("... oh Jerusalem, ciudad santa:..." … Y el Señor Dios edificó", es decir, el Padre y la Madre construyeron el Hijo, como está escrito, "Dios construyó Jerusalem", es decir, Vav, que es el Hijo, es construido por Yod He ("YH"), que son el Padre y la Madre... Las palabras "y el Señor Dios construyó el lado" también se pueden aplicar a Moisés,... ") (El Zohar, Volumen I, Sección "Bereschit").

"... la redención de Israel vendrá por el Poder Místico de la Letra Vav (V)..." (El Zohar, Volumen I, Sección "Vayerá").

La Letra Vav (V) es Moisés, Tiféreth, el Cristo Íntimo.

Tomemos nuevamente el Texto completo de las "Setenta Semanas" de la Visión Profética de Daniel:

"Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado." (Daniel, 9, 24-27).

La primera parte de la Profecía de Las Setenta Semanas (Siete, Sesenta y Dos, y Media; o Sesenta y Nueve Semanas y la Mitad de una Semana), cuentan a partir de la fecha del Decreto de Artajerjes a Esdras, en el año 457 anterior a nuestra Era Cristiana.

El Viernes Santo, el catorce de "nisan", el primer mes del calendario judío:

"En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de YHVH" (Lev. 23:5).

"… Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí…" (Daniel, 9, 26).

Nuestro Señor Jesús El Cristo no debió de haber sido ejecutado, todo debía de cumplirse solamente como Un Drama Público, para dar la Enseñanza del Proceso Iniciático-Esotérico de la Cristificación Interior, dentro de cada Ser... Así lo declara el Apóstol Pablo:

"Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de gloria:..." (1 Corintios, 2, 7-8).

Todo debió de haber sucedido como estaba Anunciado y Pre-Figurado en los siguientes Textos Sagrados del Libro del Génesis:

"1 Y Aconteció después de estas cosas, que tentó Dios á Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, á quien amas, y vete á tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y á Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto, y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vió el lugar de lejos. 5 Entonces dijo Abraham á sus mozos: Esperaos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos á vosotros. 6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7 Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9 Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató á Isaac su hijo, y púsole en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar á su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes á Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único; 13 Entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero á sus espaldas trabado en un zarzal por sus cuernos: y fué Abraham, y tomó el carnero, y ofrecióle en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. 15 Y llamó el ángel de Jehová á Abraham segunda vez desde el cielo, 16 Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único; 17 Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está á la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos: 18 En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste á mi voz." (Génesis, 22, 1-18).

"Isaac", Pre-Figuró la Expiación de nuestro Señor Jesús El Cristo, del "Cordero", pero en los últimos momentos debió de ser retirado Vivo, como Isaac, sin causársele ningún daño... Por ello dijo Nuestro Señor Jesús El Cristo: "Misericordia quiero y no sacrificio"... Mas, cuando todo sucedió, las autoridades políticas y religiosas, y las personas del pueblo que allí estaban, hicieron lo contrario... Ejecutaron al Cordero, y liberaron al "carnero"... Las autoridades de la época y las multitudes, prefirieron a "Barrabás" e hicieron Crucificar a nuestro Señor Jesús El Cristo... En el asesino "Barrabás" estaba encarnado el "Anticristo", el Demonio "Yavé", al que se le ha confundido injustamente, equivocadamente con "YHVH", que es "ELOHIM"... Pues "Elohim es el Justo, y Yavé es el Injusto"... tal como lo Enseña El Evangelio Apócrifo de Juan, del Cristianismo Primitivo...

En todo caso, toda persona que no luche por eliminar el ego, el yo psicológico, la multitud de defectos que cargamos dentro, toda persona que fornique, o adultere, que profane el sexo, que no sea Casta en pensamientos, sentimientos y acciones, toda persona que no se sacrifique por la Humanidad, que no Ame Verdaderamente a la Humanidad, está prefiriendo interiormente a "Barrabás", y matando al Cristo...

Solamente practicando Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia, principalmente el "Morir", "de instante en instante, de momento en momento", es que podemos ser Fieles al Cristo Interior y a Nuestro Señor Jesús El Cristo; y eliminar completamente al "Ego" y al "Anticristo", a "Barrabás", a "Yavé", dentro de sí mismos...

El Profeta Daniel vio que al Mesías le iban a quitar la vida... Y dolorosamente... se cumplió...

La Interpretación que aquí realizamos, la cual, es única, y la primera por su Forma de Interpretación, evidentemente, es diferente de todas las que hasta el momento han sido dadas sobre la Profecía de las "Setenta Semanas", la iniciamos a partir de las "Sesenta y dos semanas": ("tiempos"), para continuar con "Siete semanas" ("tiempo"), y proseguir con la "mitad" de una semana "la mitad" de un "tiempo".

Quedando "Reservada" la otra "mitad" de la última "Semana", para estos Tiempos del Fin... para la Obra y Misión y los Testimonios del Alma del Profeta Daniel...

Sesenta y dos semanas equivale a 434 años. Descontados estos años, a partir del año 457, quedan 23 años; es decir, la fecha del Año 23 anterior a nuestra Era Cristiana… que es una fecha aproximada del Verdadero Nacimiento de Jesús.

Esta afirmación puede sorprender a la mayoría de nuestros amables lectores.

En todo caso, vamos a ir explicando el por qué de esta fecha del Año 23, que aquí transmitimos, relacionada con el Nacimiento del Niño Jesús.

Tengamos en cuenta que Jesús tenía cerca de 50 años, no cumplidos todavía, poco tiempo después del comienzo de Su Misión Pública…

El Evangelio de Juan lo dice muy claramente:

"… Aun no tienes cincuenta años,…" (Juan, 8. 54-59).

Las palabras de los judíos recogidas y citadas por el Apóstol Juan, sobre la edad de "cincuenta años", indica que los judíos veían en Jesús a un Hombre de edad madura cercano a los "cincuenta años", que pudieron haber sido inclusive un poco más de "cincuenta años", teniendo en cuenta la fecha de su nacimiento carnal aproximadamente por el año 23 a.e.C., aunque posiblemente Jesús aparentara tener algunos años menos de esa edad.

Si "en el año quince del imperio de Tiberio César," Juan, por toda la tierra alrededor iba predicando el bautismo (Lucas 3:1-3), y bautizó a Jesús en aquel mismo año, como afirmaban los Gnósticos Basilidianos, y si el emperador Tiberio César, comenzó a reinar a partir del año 14 de la Era Cristiana, o mejor, a partir del Año 12, junto con Augusto César, quiere decir entonces, que estos acontecimientos del Bautismo ocurrían por el año 26 ó 27 de la Era Cristiana.

"Tiberio comenzó su reinado junto con Agosto (Augusto) en el año 12 d.C., dos años antes de la muerte de Agosto."

Contando desde esta fecha, llegamos al año 26 d.C. como el año decimoquinto del reinado de Tiberio y el comienzo del ministerio de Juan el Bautista.

Otras evidencias Bíblicas e Históricas confirman que:

"... Juan el Bautista empezó su ministerio en la primavera del año 26 d.C., y que Jesús comenzó Su ministerio seis meses después en el otoño del año 26 d.C."

Pero, si Jesús estaba cerca de los cincuenta años de edad, como dice el Evangelio del Apóstol Juan (Juan 8:54-59), poco tiempo después de haber sido Bautizado por Juan el Bautista, quiere también decir que Jesús nació unos 20 años o algunos años más, antes de la Era Cristiana, por el Año 23 anterior a nuestra Era Cristiana, que es el cumplimiento de las "Sesenta y Dos Semanas":

Si a la fecha del año 457 (del Decreto de Artajerjes) anterior a nuestra Era Cristiana le restamos 434 años que es el equivalente a "Sesenta y dos semanas", da exactamente 23 años, el año 23 anterior a nuestra Era Cristiana, la fecha aproximada del Nacimiento de la Humana y Física Persona del niño Jesús.

"Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí:..."

Efectivamente, fue después del Nacimiento de Jesús, "después de las sesenta y dos semanas" que comenzaron las persecuciones en contra de Él...

- IV -
Jesús era un "Joven" y José y María "Ancianos" cuando huyeron a Egipto

De acuerdo a las Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, Jesús era ya un Hombre Joven... cuando tuvo que huir a Egipto... Y si se dice que era un "Niño", también es verdad, porque era ya un Iniciado, y a los Iniciados en el lenguaje Esotérico se les dice "Niños"...

No se falta a la Verdad, cuando se dice, que Jesús siendo "Niño" o el "Niño Jesús", menor de dos años de edad, tuvo que huir a Egipto, acompañado de sus padres María y José, ya ancianos.

Menor de dos años de edad, significa Esotéricamente que Jesús ya había recibido la Primera Iniciación de Misterios Mayores...

Herodes murió "el año 4", antes de Nuestra Era Cristiana...

Y siendo Jesús "Joven" (na`ar), cuando huyó a Egipto, entonces es muy lógica la fecha del año 23 antes de nuestra Era Cristiana, como la fecha del Nacimiento del Niño Jesús...

Lo que estamos aquí explicando, está muy de acuerdo con lo Enseñado por nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, cuando explica que cuando Jesús levantó Su primera Serpiente de Fuego:

"Los tres reyes magos vinieron a adorar al niño hombre cuyo nombre es Jesús el Cristo..."

Explica nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor que los Tres Reyes Magos visitaron a Jesús, en los Mundos Internos, en las Dimensiones Superiores. Enseña nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor que, en las persecuciones de Herodes, después de haber recibido Jesús la Primera Iniciación de Misterios Mayores:

"Jesús logró salvarse y entonces huyó a la tierra de Egipto... Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos..."

Tengamos presente que José desposó a María siendo Ella muy Joven... Y no mucho tiempo después de haberla Desposado nació Jesús.

Cuando Nació Jesús, la Virgen María era todavía muy Joven. Y cuando huyó Jesús a Egipto, explica nuestro Venerable y Amado Maestro Samael que "... Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos..."

Estas Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, donde a Jesús cuando huyó a Egipto, lo llama "niño hombre" y donde explica que "Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos", están muy de acuerdo con los siguientes Textos referidos proféticamente al "Nacimiento" de Jesús:

"CUANDO Israel era muchacho [na'ar o Joven], yo lo amé, y de Egipto llamé á mi hijo." (Oseas, 11. 1).

Estas palabras las dice la Madre Divina Kundalini de Su Hijo el Cristo Íntimo, Interior, como así está explicado esotéricamente en El Zóhar, donde dice:

"... 'Y cuando ella no pudo ocultarlo más'. [*] Durante todo el tiempo su comunión con el Santo, Bendito Sea, no fue manifiesta. Pero después, 'Moisés habló, y Dios le respondió con una voz' (Éxodo XIX, 19). Ella tomó para él una arquilla de juncos: con esto se prefiguró el Arca que contiene las 'Tablas del Pacto': Y la embadurnó con limo y con betún, con lo que de nuevo se prefigura el Arca que llevaba una capa adentro y una capa afuera. R. Judá dijo que esto era simbólico de la Toráh en la que el Santo, Bendito Sea, asentó reglas severas en la forma de preceptos, positivos y negativos. Y ella puso al niño adentro. Esto prefigura a Israel, de quien está escrito: 'Cuando Israel era un niño Yo lo amé' (Oseas XI, 1.). Y la puso en los carrizales (Suf), lo que alude a los preceptos de la Torá, que no entraron en vigor hasta que ellos entraron en el País al final (sof) de cuarenta años. Junto a la ribera (sfat, que significa labio) del río, lo que alude a la instrucción que sale de los labios de los maestros: de la ley y el estatuto." (El Zóhar).

[*] "4.- Ese es el nacimiento interno, que la Madre Divina oculta hasta última hora, cuando llega el momento verdaderamente de descubrirse. Eso vá muy bien."

"5.- Esos peligros son los que tiene que cuidar y estar uno en alerta y vigilante, diario, día y noche, para que el niño pueda crecer, surgir dentro de uno y cumplir su gran misión." (Carta 1082 del 17 de agosto de 1995, que nos escribió y nos envió nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú a Feira de Santana, Brasil).

De Moisés e Israel dice la Shejináh: "Cuando Israel era un niño Yo lo amé" (Oseas 11:1). Y de nuestro Señor Jesús El Cristo, dice la Shejináh, que es llamada también el Señor: "De Egipto llamé á mi Hijo." (Oseas 11:1).

"Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto; Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo." (Mateo, 2. 14, 15).

Hemos visto en otros párrafos que el término "muchacho" empleado en la traducción de la Biblia Reina-Valera, viene de la palabra hebrea "na`ar" que significa hombre "joven".

Esta explicación la hallamos igualmente en "El Libro Hebreo de Henoc", donde a Henoc se le llama "joven", del hebreo "na`ar".

Por ejemplo, en el "Testamento de Leví", su edad madura es cuando él "Era joven (na`ar), como de unos veinte años"... ("Testamento de Leví", 2, 2).

Las "Edades" de "Treinta" y "Treinta y Tres Años", son Edades Esotéricas, Simbólicas.

La Edad de "Treinta Años", es una Edad que tiene varios significados: Uno Esotérico y otro que se refiere a la "Madurez"... Son, pues, cifras, por un lado "Esotéricas", y en otra explicación, aproximadas.

Los Gnósticos Valentinianos, conocedores del Esoterismo Gnóstico Cristiano, lo sabían muy bien. Así consta en las Enseñanzas de "Ptolomeo", uno de los Discípulos del Maestro Gnóstico Valentín, citadas por Ireneo de Lyon:

"3. He aquí los Treinta Eones de los Gnósticos Valentinianos... Ellos forman... el Pleroma Invisible y Pneumático (Espiritual) dividido en tres grupos: Una Ogdóada, una Década y una Dodécada. Se explica así por qué el Soter (Salvador), el Señor, transcurrió Escondido Treinta Años, queriendo indicar el Misterio de los Eones. Del resto, también en la Parábola de los Operarios enviados a la Viña hay una alusión clara a los Treinta Eones antes mencionados: Algunos son enviados a la Primera Hora, otros a la Tercera, a la Sexta otros, otros a la Novena y otros a la Undécima. Si las horas son sumadas entre sí, resulta el Número Treinta: 1+3+6+9+11= 30. Las Horas significan Eones. Son estos, pues, los Grandes Misterios, en parte, de los Gnósticos Cristianos Valentinianos."

Hay, además, tradiciones a tener en cuenta, referidas a la Edad de "treinta años", en varios lugares de los Libros del Antiguo Testamento:

"... Y era José de edad de treinta años cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto. 47 E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones." (Génesis 41. 46-47).

Los treinta años
para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio. (Números 4. 1-3).

"... Fueron contados los Levitas de treinta años arriba; y fué el número de ellos por sus cabezas, contados uno á uno, treinta y ocho mil..." (1 Crónicas, 23. 1-2).

Los treinta años que tenía David "cuando comenzó á reinar,..." (2 Samuel, 5. 4-5).

"... 1 Y FUÉ que á los treinta años, en el mes cuarto, á cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Chebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios." (Ezequiel, 1. 1).

"Treinta años", es pues una "Edad" Esotérica, que tuvo una gran tradición en el Antiguo Pueblo Hebreo, para Gobernar; para Servir "en el tabernáculo del testimonio"; para Regir; o para Iniciar una Misión Profética como la de Ezequiel Profeta.

Teniendo en cuenta el significado Esotérico del Número "33", se nos habla también de los "treinta y tres años" que el Rey David reinó en Jerusalem:

"11 Los días que reinó David sobre Israel fueron cuarenta años: siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres años reinó en Jerusalem." (1 Reyes 2, 11).

"... Estos son los hijos de David, que le nacieron en Hebrón: Amnón el primogénito, de Achînoam Jezreelita; el segundo Daniel, de Abigail de Carmelo; 2 El tercero, Absalom, hijo de Maachâ hija de Talmai rey de Gesur; el cuarto, Adonías hijo de Aggith; 3 El quinto, Sephatías, de Abithal; el sexto, Itream, de Egla su mujer. 4 Estos seis le nacieron en Hebrón, donde reinó siete años y seis meses: y en Jerusalem reinó treinta y tres años."
(1 Crónicas, 3. 1-4).

"26 Así reinó David hijo de Isaí sobre todo Israel. 27 Y el tiempo que reinó sobre Israel fué cuarenta años. Siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres reinó en Jerusalem." (1 Crónicas 29, 26, 27).

David tenía "treinta años" cuando comenzó a reinar... Y "treinta y tres años", Reinó David en Jerusalén...

Jesús el Cristo también "comenzaba a ser como de treinta años", (Lucas, 3. 22-23), cuando fue Bautizado por Juan el Bautista... Y también a los "33 años", pasó de este mundo, al Padre.

A partir de la fecha del nacimiento de Jesús, es decir, a partir del cumplimiento de "las sesenta y dos semanas", "se quitará la vida al Mesías, y no por sí:…".

Quiere decir, que desde su nacimiento hacia el año 23, en el cumplimiento de las "sesenta y dos semanas", comienzan los peligros contra la Vida del Salvador del Mundo.

La Profecía de Daniel anuncia que:

"…Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí:…"

"Tiempos": "sesenta y dos semanas" es igual a sesenta y dos por siete: 434 años.

Restándole esta cifra al año 457 anterior a nuestra era Cristiana, nos da la fecha: año 23 anterior a nuestra Era Cristiana.

Es decir, después, o a partir del cumplimiento de las "sesenta y dos semanas", a partir del Nacimiento del Mesías, comenzarían las persecuciones de las fuerzas siniestras del abismo, del infierno, "Herodes", la "Logia Negra", a perseguir al Mesías, para quitarle la vida…

O sea, a partir del año 23 anterior a la "Era Cristiana", comenzarían los peligros, las persecuciones… que es la fecha aproximada del Nacimiento de Jesús, tomando el dato del Evangelio donde dice que Jesús tenía aproximadamente 50 años, cuando estaba realizando ya Su Misión Pública, la cual comenzó a finales del Año 26 de nuestra Era Cristiana… Y las explicaciones de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor sobre la edad de Jesús cuando tuvo que huir a Egipto:

"Los tres reyes magos vinieron a adorar al Niño Hombre, cuyo nombre es Jesús el Cristo;..." [...].

"... a los iniciados se les llama esotéricamente niños, así pues los niños son los iniciados que hizo matar Herodes. Los soldados anduvieron por las calles de Belén matando a los iniciados; así se cumplió la profecía de Jeremías, que dijo: "Voz fue oída en Rama, grande lamentación, lloro y gemido; Rachel que llora a sus hijos; y no quiso ser consolada porque perecieron". Jesús logró salvarse y entonces huyó a la tierra de Egipto, esto fue en el invierno y llovía mucho; Jesús tuvo que soportar heroicamente las inclemencias del tiempo. Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos, ellos sufrieron mucho por su hijo Jesús. La Sagrada Familia viajó por tierra y agua para llegar a Egipto."

En cuanto a la Tradición de la Estrella de Belén que guió a los "Reyes Magos" hasta el "Pesebre" en donde el Cristo nació, esto es esotérico. Es decir, se refiere al Nacimiento o Encarnación del Niño Cristo INTERIOR en el Pesebre del Alma del "Joven" (na'ar) Jesús, aproximadamente hacia el año 4 ó 6 anterior a nuestra Era Cristiana.

La huida de Jesús Joven, a Egipto, fue antes del inicio del cómputo de nuestra Era Cristiana, puesto que Herodes murió algunos años (4 a 6 años) antes del "comienzo" de nuestra Era Cristiana.

En todo caso, en el Lenguaje Esotérico del Apóstol Juan, al colocar las palabras "cincuenta años" en boca de los Judíos contemporáneos de Jesús, dejó esta señal en clave del Jubileo (o "Cincuenta Años") encarnado y realizado en Jesús.

Jesús, siendo ya un Joven cuando tuvo que huir a Egipto con José y con María ya ancianos, nació hacia el año 23 anterior a la era Cristiana (a.e.C.), un año de portentos, de señales, de profecías, mas también de hambruna, de plagas, inundaciones, tormentas.

De acuerdo a William Whiston, M.A, traductor y comentador de la obra "The Works of Flavius Josephus", en una nota a pie de página, del "Libro XV", "Capítulo IX", ("BOOK XV. CHAP. IX." "Concerning the Famine that happened in Judea and Syria... 1"["Concerniente al Hambre que hubo en Judea y en Siria"]), dice de los años 24 y 23 anteriores a la era Cristiana, que "estos dos años fueron un año Sabático, y un año de Jubileo":

"Esta hambre durante dos años que afectó a Judea y a Siria, el decimotercero y decimocuarto años de Herodes, que son los años veintitrés y veinticuatro antes de la era Cristiana [*], parece haber sido más terrible durante este tiempo que como fue en los días de Jacob, Génesis xli., xlii. Y lo que hace la comparación más notable es esto: Que ahora, así como entonces, el alivio que tenían era de Egipto también; después, a partir de José, el gobernador de Egipto, bajo el Faraón rey de Egipto; y ahora de Petronio prefecto de Egipto, en tiempos de Augusto, el emperador romano." [...] "... estos dos años fueron un año Sabático, y un año de Jubileo,..."

[*] Es decir, el año decimotercero corresponde al año veinticuatro; y el año decimocuarto, corresponde al año veintitrés.

Años de mucha hambre "más terrible... que como fue en los días de Jacob,..."

La búsqueda de posada de San José y de la Virgen María, y el nacimiento pobre y humilde de Jesús en una cueva, (aparte y principalmente de todo su grandioso, sublime e inefable significado Esotérico), por otro lado transmite la imagen de una época de una gran escasez, como lo fue en los años 24/23 y 23/22, a.e.C.

Los años 24/23 y 23/22 anteriores a la era Cristiana, fueron, secuencialmente un Año Sabático y un Año de Jubileo.

El "Año Sabático" se cumple cada siete años; y el "Año del Jubileo" se cumple cada siete Años Sabáticos más un Año, o sea el Año Quincuagésimo, o cincuenta años.

El año 23/22 "a.d.C.", fue un Año de Jubileo. 50 años después, en el Año 27 de nuestra Era Cristiana, fue otro Año de Jubileo, cuando nuestro Señor Jesús el Cristo comenzó a declararse como el Mesías y a cumplir Su Gran Misión públicamente.

Por aquellos tiempos a partir del año 23 anterior a nuestra era Cristiana, César Augusto

"fechó el reino de su principado... cuando sus poderes como emperador y tribuno esencialmente lo hicieron a él el primer emperador de Roma."

En el año 23 a.e.C., Horacio se convirtió en destacado poeta en Roma con la publicación de sus Odas.

Hubo, por lo tanto, en el año 23 a.e.C., varios acontecimientos muy notables.

De acuerdo a Epiphanius, (Obispo y Teólogo de Salamina del siglo IV), Santiago el Hermano de nuestro Señor Jesús el Cristo, murió a la edad de 96 años:

"5 Pero Santiago hermano del Señor e hijo de José, murió en Jerusalem... Él era de 96 años de edad cuando fue golpeado en la cabeza..., arrojado desde el pináculo del templo y abatido; él, quien nada malo había hecho." (Epiphanius, Panarion, 78.14.1-6).

Santiago el Hermano del Señor, llamado "Santiago el Menor", fue martirizado hacia el año 62 de nuestra era Cristiana.

Si tenemos en cuenta la edad aproximada "de 96 años", según Epiphanius, cuando murió Santiago el Hermano del Señor, estos datos situarían su nacimiento aproximadamente hacia el año 34 anterior a la era Cristiana...

"Santiago hermano del Señor" era el hijo menor de los hijos de San José con su primera y anterior Esposa, y de la que quedó viudo, antes de desposarse con la Virgen María. Cuando Jesús nació, Santiago "el menor" era, obviamente, mayor que Jesús en varios años.

"IV. Entonces enviaron mensajeros y convocaron a los doce viejos de la tribu de Judá, que escribieron los nombres de las doce tribus de Israel. Y la suerte tocó al viejo bendito, José el justo. Y los sacerdotes dijeron a mi madre bendita: Vete con José, y vive con él hasta el momento de tu matrimonio. Y José el justo llevó a mi madre a su morada. Y mi madre encontró a Jacobo de corta edad, abandonado y triste como huérfano que era, y ella lo educó, y por eso fue llamada María madre de Jacobo. Y José la dejó en su casa, y partió para el sitio en que desempeñaba su oficio de carpintero." ("Historia Copta de José el Carpintero", "Segundo matrimonio de José").

Si Santiago o Jacobo el menor nació hacia el año 34 anterior a nuestra Era Cristiana, y Jesús hacia el año 23, entonces Santiago o Jacobo "el Hermano del Señor" tendría unos 11 años de edad, lo que coincide con las palabras: "Jacobo" era "de corta edad", cuando José desposó a la Virgen María.

(Ver, por favor, nuestro estudio: "El Nacimiento de Jesús").

Jesús era un Joven cuando huyó a Egipto.

Contando desde el año 23 anterior a nuestra Era Cristiana, como el año aproximado del nacimiento de Jesús, las otras Siete Semanas ó 49 años, (49 menos 23, igual: 26…), nos lleva exactamente al año 26 de nuestra Era Cristiana, cuando nuestro Señor Jesús El Cristo Inició Su Misión Pública…

"… evidencias Bíblicas e históricas confirman que Juan el Bautista empezó su ministerio en la primavera del año 26 d.C. y que Jesús comenzó Su ministerio seis meses después en el otoño del año 26 d.C."

La Primera mitad de la Última Semana: 3.5 Años... Tres años y medio...

Desde finales del Año 26 (Otoño), hasta la Pascua del año 30 son: 3.5 años… Tres años y medio... O "la mitad" de una "Semana"... Nuevamente "tiempo, tiempos y la mitad"...

Para la Pascua del año 30 faltarían 3.5 años (tres años y medio), que es la cifra de "la mitad" de una Semana (tres días y medio, o tres años y medio…)

Año 30 de nuestra Era Cristiana... una de las fechas "posibles" en la cual nuestro Señor Jesús El Cristo Vivió la "Semana Santa" donde se dio la "entera consumación" de Su Pasión… "como á la hora del sacrificio de la tarde..."

"Aquel mismo día llegaron unos de los Fariseos, diciéndole: Sal, y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar. Y les dijo: Id, y decid á aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y acabo sanidades hoy y mañana, y al tercer día soy consumado. Empero es menester que hoy, y mañana, y pasado mañana camine; porque no es posible que profeta muera fuera de Jerusalem…" (Lucas, 13. 31-33).

"Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu. Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados…" (Juan, 19. 30-31).

"Y cuando fué la tarde, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado, José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús." (Marcos. 15, 42-43).

Tuvo lugar, pues, el Viernes Santo del 7 de Abril (14 de Nisán), "la víspera del Sábado", del Año 30.

Nuestro Señor Jesús El Cristo Víctima Inocente y Pura, el Hijo de Dios, en la Primera "Mitad" de la Última Semana, Expió por la Humanidad...

Sesenta y Dos Semanas y Siete Semanas y la Mitad de una Semana: "Tiempo, tiempos, y la mitad" de un "tiempo".

Siete semanas: "Tiempo": 49 años.
Y sesenta y dos semanas: "Tiempos": 434 años.
Y la mitad de una semana: "La Mitad": 3.5 años, tres años y medio. Total:
"486.5" Años.

Setenta Semanas, menos "la mitad" última de una Semana, "tres años y medio", o "tres días y medio"...

Reservada para "el final de los tiempos"...

Los "tres días y medio", están reservados en El Apocalipsis, para la Misión de los Dos Testigos en los Tiempos del Fin.

En el mismo Capítulo 11 del Apocalipsis, el Vidente de Patmos escribe diciendo de los "dos testigos" que "cuando ellos hubieren acabado su testimonio, la Bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá, y los matará."

La "bestia" son "las pasiones", la lujuria, el ego.

"Y después de tres días y medio el espíritu de vida enviado de Dios, entró en ellos, y se alzaron sobre sus pies, y vino gran temor sobre los que los vieron." (Apocalipsis, 11: 11).

En un significado, es la resurrección de los Dos Testigos dentro de todo Iniciado Cristificado.

Mas "la Bestia" es también el "Anticristo" colectivo integrado por todas las personas que atacan a la Obra y Misión de los Dos Testigos del Apocalipsis.

Los Dos Testigos del Apocalipsis reencarnados en este final de los tiempos son los Profetas Elías y Moisés.

Si cada día, equivale, en una clave o significado, a un año, tenemos entonces, tres años y medio; es decir, cuarenta y dos meses (12+12+12+6=42), cada mes de treinta días. Multiplicando cuarenta y dos por treinta, nos da la suma  de "mil doscientos sesenta días", en los cuales se cumple la profecía de los dos testigos del Apocalipsis, que profetizan, vestidos de sacos..., es decir, encarnados dentro del "saco" o cuerpo físico de sus Humanas personas.

"Tres días y medio",  y también tres años y medio (o su equivalente 42 meses, o 1260 días), son "tiempo, tiempos, y la mitad" de un tiempo...

Estamos en el final de los tiempos, en el cumplimiento de las "Setenta Semanas".

Terminado de escribir, con la Ayuda de Dios, en la Víspera del Shabbath del Día Viernes 14 de Septiembre 2012.

Terminado de revisar, modificar y ampliar, con la Ayuda de Dios, el Día del Shabbath del 24 de Enero del Año 2015.

Amamos a todos los Seres, a toda la Humanidad.
Cada Ser Humano es también la Humanidad.

"¡Que todos los Seres sean Felices!"
"¡Que todos los Seres sean Dichosos!"
"¡Que todos los Seres sean en Paz!"

De todo Corazón,
Para toda la Pobre Humanidad Doliente,
Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del V.M. Thoth-Moisés

Índex -
Guía Práctica del Estudiante Gnóstico